viernes, 28 de noviembre de 2008

ECONOMÍA DE LA ASPIRADORA

Muchos son los modos de describir gráficamente o con palabras el modo de ser de la economía capitalista. En los momentos que escribo esta colaboración, recuerdo la de "la regadera": la economía es como un tubo conectado a un tinaco de agua, el que a su vez tiene conectada una regadera; la persona que se baña en esa regadera disfruta las delicias de la boyante creación de riqueza social que él disfruta de forma particular. Las personas que están a su alrededor (en los primeros círculos que se le forman) son convenientemente "salpicadas" por estar cerca de quien, por concentración de riqueza, se ha convertido en distribuidor de los recursos económicos y financieros que detenta y por ende, también pueden disfrutar de un baño agradable. El problema es que los que están en los siguientes círculos concéntricos entre más alejados estén del bañista principal, reciben cada vez menos gotas salpicadas por lo que su baño es menos agradable, y de esta forma quienes están más alejados de nuestro insigne personaje, valga decir, para poder bañarse necesitan esperar a que llueva, si es que tienen suerte de que ello ocurra. Como puede verse, tener suerte en el sistema capitalista no es sino estar cerca del (los) centro (s) beneficiario (s) de la explotación de las mayorías, para disfrutar de grandes porciones del botín o tan solo unas migajas del mismo. Por lógica, también por espacio y contenido, no todos podemos estar en el primer círculo de quien(es) tiene(n) el poder de concentrar el beneficio de la explotación y la propiedad privada de los medios de producción, por lo que este sistema es una lucha constante, un forcejeo entre todos los miembros de la sociedad para acercarnos más y más al primer círculo
del poder. Esto es también lucha de clases. Esta lucha mantiene al ser humano "enajenado" y viviendo terriblemente insatisfecho porque no puede acceder a los primeros círculos y ello provoca irritación general contenida porque los más beneficiados por "la regadera" defienden hasta con las uñas su lugar privilegiado. Por ello, en el sistema de economía capitalista la convivencia no puede ser pacífica, porque siempre hay acechanza del de junto y del de atrás para acaparar nuestra parte. Ya visto en general, la sociedad produce riquezas y quienes detentan el poder político y económico están en la cima de la pirámide haciendo lo que las aspiradoras: aspirando, acaparando la riqueza que la base produce y generando lo que los economistas neoliberales (saludos MIDE) graciosamente nombran "escasez", porque hay autores que refieren que la economía es eso "la ciencia de la escasez". Válgame.
Continuaremos nuestros análisis en la siguiente oportunidad.

En su amor y servicio, hasta que Él (Marx) venga.

AMÉ LA BELLEZA Y ME REALICÉ EN LO HUMANO

No hay comentarios: