ECONOMÍA DE LA CONFUSIÓN (2/a. y última)
21/mayo/2008
Algunos compañeros que amablemente han leído mi primera colaboración, me han pedido que aclare algunos puntos, por lo que con el mismo título escribo esta segunda parte para puntualizar algunas cosas que les parecieron un poco oscuras.
El título del Blog es MISERIA DE LA ECONOMÍA; bajo ese rubro escribiré titulando en lo individual la colaboración de que se trate, la cual en el caso de la semana anterior fue ECONOMÍA DE LA CONFUSIÓN (E.C.).
Pretendo publicar bajo el título en cita, mis puntos de vista acerca de varios temas económicos que puedan ir surgiendo en el camino.
En (E.C.) hablé de que los economistas neoliberales o pro-capitalistas ocultan bajo un lenguaje enrevesado y cientificista su incapacidad para dar respuestas claras y fundadas científicamente, a los problemas que están analizando con el propósito de CONFUNDIRNOS.
También, no descarto que lo hagan de mala fe, porque resulten ser de los privilegiados del sistema o simplemente simpatizantes del enemigo histórico. No hay que olvidar que lo peor no es ser explotado, sino tener la ideología del explotador.
Precisamente mi trabajo en esta columna pretende recuperar el lenguaje duro, por contraposición al lenguaje que enmascara las relaciones de explotación. Y a través de él intentaré describir o analizar temas económicos, pues no me parece que en aras de la supuesta superación de la lucha de clases, se siga enmascarando la verdadera dinámica del capitalismo en momentos clave para la supervivencia de la especie humana.
Ya no hay tiempo y ya no podemos darnos el lujo de postergar debatir con energía las pseudociencias que encubren la depredación del planeta; si con ello ofendo susceptibilidades, de antemano pido disculpas pero no cejaré en mi empeño, porque mi carácter y mi experiencia me imponen la convicción de desenmascarar los procederes criminales de la clase explotadora.
Para ser más claros, declaro que toda fortuna es producto de ilícitos; que toda propiedad es un robo y que toda la base del pacto social es una farsa que pretende ocultar bajo la ideología del capitalismo una tendencia a aniquilar a todo aquél que se deje explotar.
Como todas las relaciones sociales parten de la base económico de la sociedad, la gran mayoría de las expresiones humanas, que debieran ser de amor al prójimo, son relaciones interesadas y mediadas por las cosas materiales.
Por eso, porque no somos humanos, plenamente humanos, debemos combatir para transformar el sistema económico para rediseñar este mundo. Esta es la tarea que emprenderé; pero claro, solo no se puede. Extendamos los mensajes al mundo para crear conciencia y abrir mentes cerradas.
Juntos si se puede.
AMÉ LA BELLEZA Y ME REALICÉ EN LO HUMANO.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
Víctor:
Antes que nada felicitarte por la iniciativa. Recuerdo cuando en la universidad nos decían que durante muchos años la demanda de los estudiantes (en ese entonces) era el que se les abrieran espacios de opinión, que se le s negaban los accesos a los medios y los obligaban a moverse en el underground social.
Ahora, el problema real es que el espacio existe y las voces callan. Ahora que el micrófono está abierto se les ha ido la voz que salía en sus gritos de protesta. Una especie de pánico escénico social o ideológico.
En fin, que parece que lo más parecido a la rebeldía social es ser emo. (ja)
Después, algo que pretende ser un aporte: leer El Capital de Carlos Marx.
Después de la caída del muro de Berlín y del fin del bloque socialista, todas las obras de teoría económica del estado socialista o todas aquellas que fundamentaban su existencia pasaron a segundo plano y se remataron en librerías de viejo a 5 pesos. Lo digo porque trabajé durante años en la editorial Nuestro Tiempo y el fondo (mucha teoría económica) se fue a pique. La editorial desapareció.
Pero afortunadamente Francisco Cañón, en la Universidad del Claustro de Sor Juana (otrora centro Universitario de Ciencias Humanas), nos abrió una visión paradigmática al analizar con mucho lujo de detalles la introducción del libro primero de El Capital, donde se definen los conceptos de alienación y plusvalía. ¡Vaya cosa!
Entonces... lean El Capital. Es un libro barato (pa que no sea pretexto) y relativamente fácil de conseguir. Quien nunca lo haya leído se sorprenderá de la vigencia de esta obra que, además, no pretendía ser en principio la base de ningún sistema político o social, sino ofrecer una explicación a la realidad económica de un momento histórico (o sea, lo que no pretendes hacer en este blogg... ¡qué contrariedad!)
Saludos y adelante.
Publicar un comentario